La semilla no representa únicamente la vocación agrícola de Chapingo; simboliza también a quienes llegan desde territorios rurales con la esperanza de crecer sin olvidar sus raíces
Estado de México. – Cada año llegan a la Universidad Autónoma Chapingo (UACh) miles de estudiantes de nuevo ingreso cargando algo más que ropa, documentos o ilusiones. Llegan con la memoria de sus comunidades, el olor de la tierra húmeda después de la lluvia, el sonido de lenguas indígenas habladas por seres entrañables e historias de familias enteras que depositan su esperanza en una educación transformadora.
De esa experiencia nace el montaje “Memorias que llegan a Chapingo”, que se estrenará en la inauguración de la XXXI Feria Nacional de la Cultura Rural (FNCR), el 8 de octubre, a la 18:30 horas en el Teatro Universitario.
La propuesta, dirigida por la Mtra. Doris Alexandra Mújica Tena, forma parte de la Gala de Indumentarias Tradicionales que año con año realiza el estudiantado, portando con orgullo y dignidad los trajes tradicionales de los 32 estados de la República Mexicana.
El hilo conductor del montaje será una maleta olvidada en el campus universitario. Un estudiante la encuentra y, al abrirla, descubre que en su interior no hay objetos comunes, sino fragmentos de identidad. Una semilla, un recipiente con agua, un radio, una fotografía, listones y una tela se convierten en detonadores de un recorrido emocional por las múltiples geografías que convergen en la Universidad Autónoma Chapingo.
Cada objeto abre una escena donde la danza, la palabra, el diseño sonoro, las proyecciones visuales y las indumentarias tradicionales dialogan para revelar las experiencias de quienes abandonaron sus comunidades para habitar una institución construida sobre la diversidad cultural de México.
La semilla no representa únicamente la vocación agrícola de Chapingo; simboliza también a quienes llegan desde territorios rurales con la esperanza de crecer sin olvidar sus raíces. El agua se transforma en metáfora de los caminos recorridos, de las ausencias y de la capacidad de adaptación que exige toda migración estudiantil. El radio recupera voces lejanas que siguen acompañando a los jóvenes desde la distancia, mientras que la fotografía se convierte en testimonio de los afectos que resisten el paso del tiempo y los kilómetros.
Con una trayectoria de casi dos décadas de dedicación a la danza, la gestión cultural y la investigación del patrimonio cultural intangible, Doris Alexandra Mújica Tena trabajó con 37 alumnas y alumnos para una propuesta que refleja la Universidad Autónoma Chapingo es, en sí misma, un territorio de encuentro intercultural.
En la UACh cerca de tres de cada diez alumnas y alumnos hablan alguna lengua indígena, de modo que las expresiones culturales que llegan a la FNCR encuentran dentro de la Universidad una comunidad que, en muchos casos, posee vínculos directos con esos territorios, conocimientos, lenguas y sistemas culturales. Esto permite superar la idea de que la diversidad cultural es únicamente algo que la Universidad “presenta” durante una feria pues se trata también de una realidad que se vive en sus aulas, dormitorios, campos experimentales, espacios culturales y asociaciones estudiantiles.
